La sombra


Me vuelvo a mirar las cosas que dejé a mi paso.
Una sombra late, respira, se acobarda.
Se dibuja una tensa mueca propia frente a un espejo fraccionado.
Me digo No es nada así los meses se sumen inasibles con cierta ironía bajo los libros.
No es nada así no hayamos aprendido la noticia
Y sea nuestra propia sombra la que se subleva por la espalda.


Me calmo, me calmo.
Pues, ¿qué será de mí frente a la pared blanca cuando las palomas hayan dibujado su propia respuesta?


Me vuelvo a recoger la mirada de oriente.
El sol es poco, es poco.
Oh, ¡si pudiera destruir el pequeño halo de los relojes!


Abro una puerta
Me vuelvo y reconozco la voz que dejé atrás
Cierto paso de baile que aún no está a tono
La sonrisa pintada que repite No es así
No es así como te imaginé aquella ocasión en que tenías Doce años.


Me vuelvo.
¿Eres otra?
¿Es un espejo la puerta que abro?
Me vuelvo, me vuelvo.